El desafio de un líder es ser fuerte, pero no rudo; ser amable, pero no débil; atrevido, pero no matón; considerado, pero no perezoso; humilde, pero no tímido; orgulloso, pero no arrogante; tener humor, sin ser loco.
Pregunta: ¿ Cómo te describes? ¿Eres fuerte, amable, atrevido, considerado, humilde, orgulloso, tienes buen humor? Entonces tienes madera de LIDER.
Mi mentor me decia “!!Vamos a hacerlo!!, no me decía “hagalo Vd”. Qué poderoso es cuando alguien se involucra contigo y te dice “!Hagámoslo!”
La gente con una buena base no cambia. Recientemente leí un título que decía: “No enseñamos a la gente a ser agradable. Nosotros contratamos gente que es agradable”
Un buen líder ayuda a la gente que está trabajando deficientemente a hacerlo mejor, y a aquellos que lo están haciendo bien, mejorarlo aún más.”
-oOo-
Todo líder necesita un objetivo, un resultado extraordinario, una visión que suponga un reto difícil de alcanzar.
Un líder necesita la capacidad de transmitir dicha visión a otras personas, contagiarles su entusiasmo, convertir su visión en “visión compartida”.
Los grandes retos se logran a partir de una visión, formulada por un líder que es capaz de arrastrar a un grupo de personas.
¿Un lider nace o se hace?
Las personas nacemos con unas características o temperamento que nos hace ser, naturalmente, introvertidos o extrovertidos, conservadores o arriesgados, volcados a la acción o mas interiores, mentales, pensativos. Las combinaciones son… infinitas, porque además de ese carácter impreso en los genes, la familia nos impulsa o refrena, nos alienta o nos envia al rincón, nos estimula o nos cuestiona constantemente.
Los que tenemos hijos, sabemos que aún educando (al menos en intención) de forma igualitaria, las respuestas son muy diversas según cada temperamento o caracter. Y las experiencias de éxito o fracaso, los refuerzos positivos o “negativos” van constituyendo un tramado singular. Tambien hay que tener en cuenta los modelos que vamos transmitiendo a nuestros hijos, que influyen tanto más que las palabras.
Educar para formar líderes supone vivir y tener interiorizado el liderazgo, que es la capacidad de mover, transformar, construir, impulsar, motivar, convencer, animar para el logro de objetivos que ponga en marcha todo nuestro potencial y el de las personas que nos acompañan.
Cuando nos sentimos fuente y origen, cuando nos hacemos responsables de las respuestas que tenemos hacia lo que ocurre “fuera”, cuando vivimos la vida con sentido, con valores, con proposito, el liderazgo es la actitud más adecuada, mas coherente. Eso supone tener compromiso con lo que creemos importante: familia, trabajo, sociedad, nosotros mismos en primer lugar. Y unos objetivos personales y profesionales que nos reten a ir más alla.
El poder personal se va agrandando cuando nos damos permiso para soñar en grande y actuamos en consecuencia.
Soñar solo no es suficiente, es preciso actuar de forma planificada, entregada, comprometida. “Pensar en grande, actuar en pequeño”. Pensar en cambiar no es cambiar es…. pensar.
Pregunta: ¿Que harias si tuvieras todo el tiempo disponible, todos los recursos necesarios, toda la fuerza precisa para lograr tus objetivos?¿Cual es la meta más alta, más retadora, más ilusionante en tu vida?
Rosa Estañ
Consultora-Coach Personal y Empresarial


Últimos comentarios